Entre hueco y hueco....me puedo escapar hacia el ordenador. Así que os dejo una frase y una escena de...La quimera del oro de Charles Chaplin. Personalmente me gustó muchísimo, ya sé que tendrá otras mejores, más memorables, pero está me encantó. No había otro genio igual en el cine. Pasó del mudo al sonoro, tipificó un personaje y un humor todavia insuperable. Y pese a que se resistió durante años a que Charlot no pronunciara una palabra, las que hizo, forman parte de la historia, propiamente dicha y del cine (en El gran Dictador de 1940, crítica directa en plena II Guerra Mundial).
Cierto es que el cine en blanco y negro y menos el de la etapa muda pertenece a una época, pero queridos internautas creo que no tiene tiempo, es como esas cosas eternas, como un cuadro de Velázquez o la Venus de Willendorf (es que estoy con los primeros homínidos, y es lo que tiene).
La quimera del oro (The Gold Rush) fue estrenada en 1925, como se hacía entonces, en un cine, sí, y con un acompañamiento musical (orquesta en directo) y con la narración del propio Chaplin. El protagonista del film, el personaje de Charlot (un vagabundo), que atraido por la fiebre del oro se ve envuelto en una serie de desventuras, se tiene que resguardar en un refugio debido a una nevada, se pelea, la chica lo deja abandonado, etc. Siendo reestrenada en 1945.
No me he podido resistir ante estas dos escenas, de la misma peli, disfrutarlas. Haciendo eco de los coletazos del genio quiero recoger una frase que se ve que dijo en algún momento, y que semanas atrás me acompañó y junto a Chopin agradezco mucho.Y que dice:
"No hay nada permanente en este malvado mundo ni siquiera nuestros problemas".