
Tal día como hoy.....muere en 1901 Henri de Toulouse-Lautrec. Nace en el seno de una de las familias más antiguas de París en 1864, debido a la endogamia que se daba en las familias de rancio abolengo, la consanguineidad de sus padres le hizo sufrir una enfermedad: picnodisostosis (debilidad ósea), sufriendo fracturas en los femur, y como resultado final llegó hasta una altura de 1,52 cm.
De talento nato para el dibujo, decide dedicarse para el dibujo en contra de sus progenitóres, apoýandose en otros miembros de su familia. Estudio con Léon Bonnat y Fernand Cormon, en el estudio del último entabló amistad con un tal Vincent Van Gogh. Marcha a vivir en Montmartre, donde vivían artistas, poetas, escritores, donde se estableció la vida intelectual.

Este mundo de nocturnidad, prostitución, alcohol, fue donde se sintio acogido pues su minusvalía pasaba desapercibida. De esta manera al contrario que sus cohetáneos preocupados por la luz de momento, el paisaje, la vida, Toulouse se dedica a captar los interior de estos lugares, la vida nocturna, las bailarinas, salones, prostitutas, circo, etc. Siendo reconocida su labor como cartelista, será Lautrec el que impulsó este género hoy día tan marcado por la publicidad, pues con unos cuantos trazos largos y sinuosos, con colores sencillos logró hacer valer su pintura.
Como no podía ser menos, entra dentro del mito de artista bohemio, que sí que vendio cuadros, pero que dentro de ese tipo de vida, totalmente alcoholizado, con depresiones, neurosis, llegará incluso a ser internado. Tanto será el deteriorioro de su salud y tal alcoholismo que lo llevará a la tumba.

Enmarcado dentro de la corriente de los post-impresionistas, por ponerles un nombre a unos cuantos que quedan fuera de los grandes impresionistas, forma grupo con otros como Seurrat, Gauggin o Van Gogh. Entendamos que es un nombre, para albergar a artistas individuales diferentes entre sí, pero que en común solo tienen su cronología.
La línea manda en la obra de Lautrec, la sencillez de la forma del cuerpo humano, enmarcado en los interiores, salones, lugares de reunión. Sus modelos eran prostitutas, bailarinas, mujeres de mal vivir. Retrató el París de una época, de una forma de vivir que llevó a su límite más extremo. El color,influenciado por los impresionistas, se adapta a la obra, en cartelismo, sencillo para llamar la atención, mientras que en sus óleos se deleita en las tonalidades.

Os dejo una muestra de sus cuadros, más que de su obra cartelistica, tan conocida por el gran público. Dos peliculas para ver: Moulin Rouge (2001) de Luhmarnn y Moulin Rouge (1952) de Huston, sin duda la mejor biografia del artista.