Verdad es que la música tiene un poder relajante. Los nervios han atacado, han hecho su aparición, así que para pasar unos días más tranquila, me siento a escuchar a Chopin y a hacer las maletas, para que no se me olvide nada. Esta pieza es exquisita, como degustar un buen helado de chocolate,jejeje, hay que apurar el verano al máximo. A relajarse¡¡