muchacha en la ventana

"Lo que sé, lo puede saber cualquiera, pero lo que siente mi corazón solo lo conozco yo" Goethe
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viernes, 5 de agosto de 2011

A ti




Quienquiera que seas, sospecho con temor que caminas por
los senderos de los sueños,
Temo que estas realidades ilusorias se desvanezcan bajo tus
pies y entre tus manos,
Desde ahora tus facciones, alegrías, lenguaje, casa, negocio,
modales, molestias, locuras, traje, se separan
de ti,
Se me aparecen tu alma y tu cuerpo verdaderos,
Se apartan de negocios, comercio, tiendas, trabajo, granja, casa, compra, venta, comer, beber, sufrimiento, muerte.

Quienquiera que seas, pongo sobre ti mis manos para que seas
mi poema,
Te murmuro al oído:
He amado a muchas mujeres y a muchos hombres, pero a
nadie he amado tanto como a ti.

Oh, he sido tardo y mudo,
Debí haberme abierto camino hacia ti hace mucho tiempo,
No debí haber proclamado a nadie sino a ti, no debí haber
cantado a nadie sino a ti.

Lo abandonaré todo y vendré, y cantaré himnos en tu honor,
Nadie te ha comprendido, pero yo te comprendo,
Nadie te ha justificado, y tú no te has justificado tampoco,
No hay nadie que no te haya encontrado imperfecto, sólo yo
no hallo en ti imperfecciones,

No hay nadie que no haya querido esclavizarte, yo soy el
único que no aceptará tu servidumbre,
Yo soy el único que no te impone señor, ni dueño, ni superior,
ni Dios, fuera de los que hay intrínsicamente en ti mismo.

Los pintores han representado sus grupos abigarrados
alrededor de una figura central,
De la cabeza de la figura central se extiende un nimbo de luz
áurea,
Pero yo pinto miríadas de cabezas, y a ninguna le falta su
nimbo de luz áurea,
Que de mis manos, y del cerebro de todo hombre y mujer,
fluye y resplandece eternamente.

¡Oh, yo podría cantar de ti grandezas y glorias!
No te has conocido a ti mismo, tu vida entera sólo ha sido un
sueño interior,
Tus párpados han estado cerrados casi siempre,
Tus actos vuelven a ti para escarnecerte
(Si tu trabajo, tu saber, tus plegarias no vuelven a ti para
escarnecerte, ¿para qué vuelven?),
El escarnio no te pertenece,
Debajo de él y dentro de él te veo en acecho,
Te he seguido hasta donde nadie te ha seguido,
Si el silencio, la mesa de trabajo, la expresión petulante, la
noche, la rutina diaria te ocultan de los demás o de ti
mismo, no te ocultan de mí,
Si el rostro rasurado, el ojo inquieto, la tez impura engañan
a los demás, a mí no me engañan,
Yo aparto el vestido llamativo, la actividad vergonzosa, la
embriaguez, la codicia, la muerte prematura.

No hay don de hombre o de mujer que no se adapte
a ti,
No hay virtud ni belleza en el hombre o en la mujer que no
estén también en ti,
Y ningún placer les espera que no te espere también a ti.

En cuanto a mí, yo no doy nada a nadie sin darte a ti otra
cosa igual,
Yo no canto la gloria de nadie, ni la de Dios, antes de cantar
tu gloria.

¡Quienquiera que seas, reclama lo tuyo a cualquier precio!
Las pompas de Oriente y Occidente son insignificantes
comparadas contigo,
Estas praderas inmensas, estos ríos interminables: tú eres
inmenso e interminable como ellos,
Estos furores, elementos, borrascas, movimientos de la
Naturaleza, agonías de aparente aniquilamiento: eres tú,
hombre o mujer, su soberano o soberana,
Soberano o soberana, por tu propio derecho, eres dueño o
dueña de la Naturaleza, elementos, dolor, pasiones,
aniquilamiento.

Las trabas caen de tus tobillos, encuentras en ti recursos
inagotables,
Viejo o joven, hombre o mujer, grosero, bajo, rechazado por
todos, lo que tú seas te proclama,
A través del nacimiento, vida, muerte, entierro, los medios
abundantes, nada te será escatimado,
A través de cóleras, pérdidas, ambiciones, ignorancia, hastío,
lo que tú eres se abrirá paso.



Walt Whitman


Imagen extraída de la red. Poema de la obra Hojas en la Hierba.

domingo, 5 de diciembre de 2010

El lagarto está llorando de F. García Lorca

El lagarto está llorando.
La lagarta está llorando.
El lagarto y la lagarta
con delantalitos blancos.
Han perdido sin querer
su anillo de desposados.
¡Ay, su anillito de plomo,
ay, su anillito plomado!
Un cielo grande y sin gente
monta en su globo a los pájaros.
El sol, capitán redondo,
lleva un chaleco de raso.
¡Miradlos qué viejos son!
¡Qué viejos son los lagartos!
¡Ay, cómo lloran y lloran,
¡ay! ¡ay! cómo están llorando!

F. García Lorca

La poesía no necesita presentación, las cosas sencillas siempre nos hacen disfrutar.

sábado, 27 de febrero de 2010

Voy a dormir




Dientes de flores, cofia de rocío,

manos de hierbas, tú, nodriza fina,

tenme prestas las sábanas terrosas

y el edredón de musgos escardados.


Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.

Ponme una lámpara a la cabecera;

una constelación; la que te guste;

todas son buenas; bájala un poquito.


Déjame sola: oyes romper los brotes...

te acuna un pie celeste desde arriba

y un pájaro te traza unos compases


para que olvides... Gracias. Ah, un encargo:

si él llama nuevamente por teléfono

le dices que no insista, que he salido...


Alfonsina Storni.

Poetisa y escritora argentina postmodernista.

viernes, 22 de enero de 2010

Era mi dolor tan alto, Manuel Altolaguirre


Era mi dolor tan alto,
que la puerta de la casa
de donde salí llorando
me llegaba a la cintura.

!Qué pequeños resultaban
los hombres que iban conmigo¡
Crecí como una alta llama
de tela blanca y cabellos.

Si derribaran mi frente
los toros bravos saldrían,
luto en desorden, dementes,
contra los cuerpos humanos.

Era mi dolor tan alto,
que miraba al otro mundo
por encima del ocaso.


La panoramica superior corresponde a una imagen robada al atardecer de mi ventana. Así era mi dolor tan alto. Sin tiempo para volver a mi ventana, siempre me cuesta el inicio de trimestre, vuelta a todo lo "normal", porque llevo dos semanas, y esto si son emociones fuertes, que ya contaré.


Hoy, después de sonar el último timbre, en uno de los murales nuevos del pasillo, Altolaguirre me dedicaba una frase; con el paso del día, la he olvidado y al abrir la antología que por fin ha llegado a mis manos me encuentro este poema, que refleja como era, en pasado, mi dolor tan alto, que ya se fue como el sol tras el hormigon forzado.


Mañana será otro día......

jueves, 3 de diciembre de 2009

Putrefracción, de Charles Bukowski

George Grosz, Metropoli, 1917.


Putrefacción



Últimamente


Me ronda este pensamiento


Que este país


Ha retrocedido


4 0 5 décadas


y que todo el avance social


los buenos sentimientos de


una persona hacia otrase han borra


doy se han reemplazado por la vieja


intolerancia de siempre.






Más que nunca


Tenemos Egoístas ansias de poder


Desprecio por el


Débil El viejo


El pobre


El desvalido.






Estamos reemplazando necesidad con



Guerra


Salvación



con Esclavitud.






Hemos desperdiciado


Los logros


Nos hemos deteriorado


Deprisa.





Tenemos nuestra Bomba


Es nuestro miedo


Nuestra vergüenza


Y nuestra condena.






Ahora


Se ha apoderado de nosotros


Algo tan triste


Que nos deja


Sin aliento


Y ni siquiera podemos


Llorar.

jueves, 29 de octubre de 2009

A Lope-A Urquijo

[A Lope de Vega]

Con heroica grandeza el sabio griego
cantó de aquel astuto peregrino,
el luengo discurrir, cuyo camino
tuvo por fin de Ítaca el sosiego.

Y del ilustre dárdano que el ruego
de Elisa desdeño y a Italia vino,
los varios casos resonó el latino,
plectro que celebró de Troya el fuego.

De el uno y otro a la sublime gloria
un peregrino en su fortuna aspira,
por la voz dulce y cortesano aviso

Del culto Lope, que en su nueva historia
tales sucesos canta con la lira
del peregrino que lo fue en Anfriso.

Juan de Arguijo



Sevilla fue la cuna de este poeta y músico español, encuadrado en nuestro magnífico Siglo de Oro, dentro del poderoso barroco. Vivió entre 1567-1623, destacado sobre todo por su labor de sonetista, fue procurador en las Cortes con Felipe III, distinguiéndose por su mecenazgo de artistas y escritores, hasta el punto que pasó estrecheces económicas en su vejez.


Se encuadraría dentro de la corriente clasicista, opuesta al culteranismo (cuya finalidad era impresionar y confundir con lo laberíntico, sensorial y disperso de la expresión, aplicándose al género lírico y al verso) tan en voga por sus cohetáneos a cuyo frente se encontraba Luis de Góngora. Dicha estética clasicista, apoyada en la erudición arqueológica, aparece hoy día en los criterios actuales como fría y culta, si bien goza de gran perfección y equilibrio que lucen su virtud en sonetos perfectos.


Su gran obra está centrada en temas mitológicos que serán los más numerosos, aunque también comprondrá sobre tema moral e históricos con el habitual desengaño y melancolía barroca, como: A Baco, A Troya, etc, y que por alejarme de mi abducción al mundo clásico no colocaré por aquí, a modo de no ser increiblemente aburrida. Su figura será reivindicada en el Neoclasicismo.


De su amistad con el gran Felix de los ingenios, nacerá este soneto y otras tantas conversariones epistolares con este y otros escritores barrocos. Y para muestra la respuesta de Lope:


[A Don Juan de Urquijo]


¿A quién daré mis rimas
y amorosos cuidados,
de aquella luz traslados,
de aquella esfinge eni[g]mas?
¿A quién mis escarmientos?
¿A quién mis castigados pensamientos?

A vos, famose hijo
de las musas, que sólo
a vos, de polo a polo,
para su centro elijo;
a vos, asilo sacro,
soberano de Apolo simulacro.

A vos, Mecenas claro,
dulce, divino Orfeo,
clarísimo Museo,
de los ingenios faro;
porque a vos dirigidas,
más que sus versos letras, tendrán vidas.

Aquí donde, sereno,
corre el Betis undoso,
y en mi llanto amoroso
dio al indio mar veneno,
con mal acorde lira
canté lo que a mi genio Febo inspira.

Esto os doy, aunque veo
que es aqua en ruda mano.
El don es pobre y llano;
alto y rico el deseo.
Cisne de amor parezco;
la voz postrera a vuestro nombre ofrezco.

Para mayores cosas
levanto el armonía
del plectro que solía
tratar las amorósas
por ver si el laurel verde hallo en las armas, que en amor se pierde.


Félix Lope de Vega y Carpio (1562-1635) es uno de los más importantes poetas y dramaturgos del Siglo de Oro español y, por la extensión de su obra, uno de los más prolíficos autores de la literatura universal. Llamado Monstruo de la Naturaleza (por Miguel de Cervantes), renovó las fórmulas del teatro español en un momento en que el teatro comienza a ser un fenómeno cultural y de masas.


Máximo exponente, junto a Tirso de Molina y Calderón de la Barca, del teatro barroco español, sus obras siguen representándose en la actualidad y constituyen una de las más altas cotas alcanzadas en la literatura y las artes españolas. Fue también uno de los grandes líricos de la lengua castellana, se le atribuyen 3.000 sonetos, 3 novelas, 4 novelas cartas, 9 epopeyas 3 poemas didácticos y varios centenares de comedias. Amigo de Quevedo y de Juan de Ruiz de Alarcón, enemistado con Góngora (así Lope y Urquijo compartian enemistad con este) y envidiado por Cervantes, su vida fue tan extensa como su obra.


La historia quiere que uno de los mayores periódos culturales y artísticos dentro de la historia de España, se encuadrara dentro del decaimiento político, social y económico en el marco de lo que fue un día el imperio español, donde nunca se ocultaba el Sol.

lunes, 5 de octubre de 2009

La dicha, qué es la dicha? por Jose Antonio Muñoz de Rojas



La dicha, qué es la dicha? (La palabra
no me hace feliz, dicho de paso). Yo diría
que es sencillamente ir contigo de la mano,
detenerse un momento porque un olor nos llama,
una luz nos recorre, algo que nos calienta
por dentro, que nos hace pensar que no es la vida,
la que nos lleva, sino que nosotros somos
la vida, que vivir es eso, sencillamente eso.


José Antonio Muñoz Rojas



Poeta malagueño, José Antonio Muñoz Rojas, nacido en 1909 falleció hace algunos días el 29 del mes pasado. Perteneciente a un grupo de poetas, los llamados de la Generación del 36, porque después de las generaciones del 98 y el 27, se remarca esta última, claro y eso cuando estudias no te lo cuenta nadie y parece que la poesía finalizó en el 27.


Pues en mi andadura googlera, he topado, con un tipo de escritura enmarcada en aquella aventura republicana, seguida de la histórica guerra civil y así. Así la terminología Generación del 36 se dá a la primera generación de posguerra, es un movimiento literario formado en España por aquellos que empiezan a escribir principalmente o inmediatamente después de la Guerra Civil española. Son los años de pujanza del Existencialismo.


En lo que se refiere a la nómina de poetas Gullón (crítico y prosista de la época), coloca los siguientes: Miguel Hernández, Luis Rosales, Leopoldo Panero y Juan Panero, Luis Felipe Vivanco, Ildefonso-Manuel Gil, Germán Bleigberg, José María Luelmo, Pedro Pérez Clotet, Rafael Duyos, Gabriel Celaya, Arturo Serrano Plaja, José Herrera Petere y, en cierta manera, Juan Gil-Albert.


Muñoz Rojas, poeta y traductor, tradujo al castellano a escritores como John Donne, William Wordsworth, Gerald Manley Hopkins, Francis Thompson y Stearns Eliot. Licenciado en leyes, fue lector en la Universidad de Cambrigde, dedicándose toda su vida a la banca, colaboró en multitud de revistas como Litoral, Escorial, Platero y un largo etcétera.


Obtuvo el Premio Nacional de Poesía (1998) por Objetos perdidos, y el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (2002) al conjunto de su obra. Además fue nombrado Hijo Predilecto de Antalucía en 1992, Medalla de Oro de la ciudad de Antequera y Medalla de Honor de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo. Su poesía alterna Neopopularismo
, impronta machadiana, horacianismo y experimentalismo vanguardista. Sus preocupaciones giran en torno al recuerdo, la soledad y el tiempo. La reflexión metafísica y la celebracíon del amor y del mundo rural son sus grandes temas.


Escribió tanto prosa como verso, entre otros: Versos del retorno, Cantos a Rosa, Lugares del corazón, y en prosa Las musarañas. Sin olvidar dos obras de teatro: Cuando llegue el otoño y Hay que lamentar una víctima.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Beato (1) Sillón

¡Beato sillón! La casa
Corrobora su presencia
Con la vaga intermitencia
De su invocación en masa
A la memoria. No pasa
Nada. Los ojos no ven,
Saben. El mundo está bien
Hecho. El instante lo exalta
A marea, de tan alta,
De tan alta, sin vaivén.


Jorge Guillén (De Cántico)
Extraído del libro Antología del grupo poético del 1927.



1: Del latín beatus, en el sentido etimológico de "feliz" o "dichoso", como en el famoso verso de Horacio, Beatus ille qui procul negotiis, traducido así por Fray Luis de León: "Dichoso el que de pleitos alejado"; o como en el título de la obra de Séneca De Vita Beata: "Sobre la felicidad".

sábado, 29 de agosto de 2009

Eternidades, Juan Ramon Jimenez

YO, no soy yo.
Soy éste
que va a mi lado sin yo verlo;
que, a veces, voy a ver,
y que, a veces, olvido.
El que calla, sereno, cuando hablo,
el que perdona, dulce, cuando odio,
el que pasea por donde no estoy,
el que quedará en pie cuando yo muera.



Este poema pertenece a "Eternidades", al inicio del mismo libro el autor habla de esta manera: "Quiero.......suplir con belleza las fealdades o darles melodía simplemente; hacerme, en suma, yo mismo otra vez, desde lo primero, y a mi gusto. Porque esto es el arte, gusto, deleite, encanto; echarse a conciencia y heróicamente, a un tiempo, en la tabla del mundo y girar con él, a su música infinita, por los eternos espacios".

sábado, 15 de agosto de 2009

El abrazo: poema recitado

Hace mucho tiempo que no añado a mi serie de El abrazo ninguna entrada nueva, así que aquí esta. La carne se hace palabra.El poema invade el auditorio.Solamente un abrazo, ni tierno, ni dulce, ni sexual, ni amoroso, ni de amistad.Nuestro abrazo.El último abrazo.Tras el cuál viene la despedida.

Nuestro abrazo y un adiós.

lunes, 10 de agosto de 2009

Con el corázón a vueltas

Mi corazón es un extraño entre las costillas.

Llama, sin respuesta, a quién ama.

Le ciñe el pesar

pues cada día la pasión y el llanto llaman a su puerta.

La pena se me ha llevado el corazón,

pues mi corazón, desde que tengo conocimientos,

herido está.

Si todos los corazones fueran como mi corazón

no habría ya corazones.



Cuyo autor, Maynun Layla, se le conoce como "El loco de Layla", ya que según la leyenda, habría enloquecido tras el matrimonio de ella con otro hombre. La simplicidad y espontaneidad de su estilo, así como la absoluta exclusividad con que trata el tema amoroso levantan dudas razonables sobre la autoría de buena parte de la obra a él atribuida.


Extraido de "La poesía árabe clásica", fragmento que pertenece a la recopilación de Josefina Veglison, de Hiperión.Cronología siglo VII-VIII.

sábado, 1 de agosto de 2009

De vuelta.

Desde el lugar más sagrado para los griegos se puede contemplar esta maravillosa vista.Delfos, el oraculo más poderoso. Durante una breve estancia, estos han sido mis paisajes, los dioses mis compañeros de ferri, y las ruinas antiguas los más bellos edificios, nunca vistos.De vuelta estoy.


A las estatuas de los dioses



Hermosas y vencidas soñáis,

vueltos los ciegos ojos hacia el cielo,

mirando las remotas edades

de titánicos hombres,

cuyo amor os daba ligeras guirnaldas

y la olorosa llama se alzaba

hacia la luz divina, su hermana celeste.



Reflejo de vuestra verdad, las criaturas

adictas y libres como el agua iban;

aún no había mordido la brillante maldad

sus cuerpos llenos de majestad y gracia.

En vosotros creían y vosotros existíais;

la vida no era un delirio sombrío.



La miseria y la muerte futuras,

no pensadas aún, en vuestras manos

bajo un inofensivo sueño adormecían

sus venenosas flores bellas,

y una y otra vez el mismo amor tornaba

al pecho de los hombres,

como ave fiel que vuelve al nido

cuando el día, entre las altas ramas,

con apacible risa va entornando los ojos.



Eran tiempos heroicos y frágiles,

deshechos con vuestro poder como un sueño feliz.

Hoy yacéis, mutiladas y oscuras,

entre los grises jardines de las ciudades,

piedra inútil que el soplo celeste no anima,

abandonadas de la súplica y la humana esperanza.



La lluvia con la luz resbalan

sobre tanta muerte memorable,

mientras desfilan a lo lejos muchedumbres

que antaño impíamente desertaron

vuestros marmóreos altares,

santificados en la memoria del poeta.



Tal vez su fe os devuelva el cielo.

Más no juzguéis por el rayo, la guerra o la plaga

una triste humanidad decaída;

impasibles reinad en el divino espacio.

Distraiga con su gracia el copero solícito

la cólera de vuestro poder que despierta



En tanto el poeta, en la noche otoñal,

bajo el blanco embeleso lunático,

mira las ramas que el verdor abandona

nevarse de luz beatamente,

y sueña con vuestro trono de oro

y vuestra faz cegadora,

lejos de los hombres,

allá en la altura impenetrable


Luis Cernuda. Invocaciones (1934-1935)

viernes, 17 de julio de 2009

Buscando en Grecia: Píndaro


Buscando en Grecia, en la cuna de la civilización occidental, entre el Partenon, Delfos, Tebas, he dado con Píndaro, disfrutando de su poesia, comienza mi viaje a dichos territorios.
El poeta Píndaro, es uno de los más poetas líricos de la Grecia clásica. No se tienen noticias fiables sobre su biografía.Pasa su infancia y primera juventud en Tebas y en Atebas, donde fue discípulo de Agatocles. Muy joven aún, participa en un certamen de poesía en el que es vencido por la poetisa Corina de Tanagra. Fue ella, y en esta ocasión, quien le aconsejó "sembrar a manos llenas, no a sacos llenos".


La primera oda pindárica es la Xª Pítica y fue compuesta cuando el autor apenas contaba veinte años. Pronto se convierte en un renombrado poeta. Como tal, recorre las principales cortes aristocráticas de Grecia: Cirene, Siracusa, etc. Píndaro muere en Argos en 438 a.C.


El estilo de Píndaro es peculiar y difícil. Se caracteriza por proceder con la materia poética a saltos, estableciendo asociaciones bruscas e imprevistas entre diferentes elementos. El lenguaje, muy elevado, procede de una mezcla artificiosa de diferentes dialectos
y se satura de elementos retóricos, en especial de imágenes. La dificultad de la obra pindárica es paradigmática. Si resultaba ya oscura para sus coetáneos, con posterioridad autores que van de Heródoto a Voltaire hablan de lo ininteligible de su poesía. Sin embargo, Goethe o Hölderlin lo erigieron en símbolo de la libertad del genio creador.


A Hierón de Siracusa

Acompañar con bárbito al espíritu y la voz, embotados por el vino,
(el bárbito)
que inventó antaño el lesbio Terpandro
al oír en los banquetes de los Lidios
el tañido repicante de la esbelta pectis.
No ensombrezcas los placeres de la vida; mucho mas llevadero
es para el hombre una existencia placentera.

Amar y corresponder al amor¡
hagámoslo en su momento oportuno !
¡ No prosigas, corazón, porfía
envejecida más de la cuenta !
.. y los encantos de los amores que envía Afrodita,
para echar ebrio, con Químaro, un cótabo (*)
por Agatónides.... . .



(*) El cótabo fue un juego de moda en Atenas entre los siglos VI a IV a.C. consistente en arrojar el resto del vino de la propia copa en un recipiente metálico homónimo del juego que, al desequilibrarse y chocar con otro colocado a propósito, tenía que emitir un sonido nítido especial. Al hacer esto, se pronunciaba el nombre de una persona, de manera que actuaba como "oráculo amoroso".


En esta página están el resto de poemas del gran Píndaro:
http://www.geomundos.com/cultura/poemancipado/pindaropoesia_doc_13965.html

miércoles, 15 de julio de 2009

Octavio Paz fábula de Joán Miró

Para el que alguna vez vió un cuadro de Miró, que cierre los ojos mientras escucha esto, y se volverá como un pájaro de esos cuadros. El óleo se hace palabra. La palabra, voz, para enseñarnos un mundo diferente.

miércoles, 8 de julio de 2009

Dormir, Amado Nervo

¡Yo lo que tengo, amigo, es un profundo
deseo de dormir!... ¿Sabes?: el sueño
es un estado de divinidad.
El que duerme es un dios... Yo lo que tengo,
amigo, es gran deseo de dormir.


El sueño es en la vida el solo mundo
nuestro, pues la vigilia nos sumerge
en la ilusión común, en el océano
de la llamada «Realidad». Despiertos
vemos todos lo mismo:
vemos la tierra, el agua, el aire, el fuego,
las criaturas efímeras... Dormidos
cada uno está en su mundo,
en su exclusivo mundo:
hermético, cerrado a ajenos ojos,
a ajenas almas; cada mente hila
su propio ensueño (o su verdad: ¡quién sabe!)


Ni el ser más adorado
puede entrar con nosotros por la puerta
de nuestro sueño. Ni la esposa misma
que comparte tu lecho y
te oye dialogar con los fantasmas
que surcan por tu espíritu
mientras duermes, podría,
aun cuando lo ansiara,
traspasar los umbrales de ese mundo,
de tu mundo mirífico de sombras.


¡Oh, bienaventurados los que duermen!
Para ellos se extingue cada noche,
con todo su dolor el universo
que diariamente crea nuestro espíritu.
Al apagar su luz se apaga el cosmos.
El castigo mayor es la vigilia:
el insomnio es destierro
del mejor paraíso...


Nadie, ni el más feliz, restar querría
horas al sueño para ser dichoso.
Ni la mujer amada
vale lo que un dormir manso y sereno
en los brazos de Aquel que nos sugiere
santas inspiraciones. ..
«El día es de los hombres; mas la noche,
de los dioses», decían los antiguos.


No turbes, pues, mi paz con tus discursos,
amigo: mucho sabes;
pero mi sueño sabe más... ¡Aléjate!
No quiero gloria ni heredad ninguna:
yo lo que tengo, amigo, es un profundo
deseo de dormir...

martes, 30 de junio de 2009

Preguntas, Manuel Altolaguirre


¿Recordar mis esperanzas?
¿Revivir mis ilusiones?
¿Ir hacia atrás? ¿Encontrarme
a media vida, sin vida,
en la sima de un abismo,
hundida cumbre del aire?
¿Volver al centro del alma?
¿Romper espejos? ¿Pedir,
pedir a gritos la noche?
No mires atrás, no mires.
Mira al sol y a las estrellas.



Manuel Altolaguirre

[Poema de Las islas invitadas]


lunes, 25 de mayo de 2009

Angel Ganivet: Vivir


Ángel Ganivet
, granadino de nacimieto vivió entre 1865 y 1898, es uno de los pensadores finiseculares más enigmáticos y, a la vez, más inspirados sobre el tema de la esencia de su país. Ganivet no sólo veía a España como un misterio, sino también solía velar a su persona y si pensamiento de sus lectores. Pero éstos pocas veces han respondido con el obligado ejercicio de hermenéutica. Por eso, se le ha supuesto casi siempre un dogmático, cuando de hecho poseía una inteligencia escindida, que le impulsaba a afirmar ora una posición, ora su contraria.

Forcejean dentro de Ganivet una tendencia heroica a idealizar la experiencia, por un lado, y una conciencia antiheroica de los límites humanos, por otro. Para ello creó a Hípope y Cínope. Hípope es un hombre noble, elevado en sus ideas y neto en sus intenciones, una especie de Parsifal civilizado; Cínope es un cínico, un hombre primitivo, tan bueno como Hípope, pero mucho más granuja, más pícaro.

De esta manera se vé a Ganivet, pero será Eduardo Arroyo el que capte su dicotomia interior en una serie realizada entorno al suicidio de Ángel Ganivet, donde recogen diferentes momentos como, en el que tras arrojarse a las heladas aguas del río Dvina, sólo emergen sus zapatos o este instante donde lo tenemos echado encima de una mesa sobre sus aputes (con una botella de manzanilla); trasluciendo la amargura interior del granadino.

Así mismo he añadido un poema, muy al hilo del sentir de autor, se titula Vivir.


Lleva el placer al dolor

y el dolor lleva al placer;

¡vivir no es más que correr

eternamente alrededor

de la esfinge del amor!



Esfinge de forma rara

que no deja ver la cara...;

más yo la he visto en secreto,

y es la esfinge un esqueleto

y el amor en muerte para.